martes, 20 de mayo de 2014

EL CORREO DE LAS MATAS - Cántabros Montañeses de Burgos Castellanos


No queríamos tener una nueva entrada en nuestro blog hasta que pudieramos reflejar en él, los últimos y tristes acontecimientos que en relación a El Correo de las Matas han sucedido.

Recientemente falleció Pelayo López Martín artífice y creador del periódico El Correo de las Matas.

El tío Pelayo de Lomas de Villamediana, fue el fundador de un pequeño periódico que repartía a toda su familia y a muchos de los habitantes del pueblo de Lomas de Villamediana (Alfoz de Bricia – Burgos).

Pelayo se encargada de todo. Era el periodista que generaba y escribía noticias, era el diseñador del periódico y hasta se encargó de hacer el logo del periódico con la figura del gran roble de Nales, espectacular ejemplar que todavía se mantiene en pie para nuestra admiración. El mismo logo que aparece en la web y en nuestro facebook.
 
 
También fue el creador del nombre del periódico “El Correo de las Matas”. Recibe el nombre de las Matas el espacio geográfico que, aunque pegado al cántabro valle de Valderredible, pertenece a las tierras burgalesas de Alfoz de Bricia y que se reparte en los pueblos de Lomas de Villamediana, Villamediana de Lomas, La Lastra, Presillas de Bricia, Valderías y Linares.
Fueron más de cuarenta años y cientos de páginas en la que Pelayo desgranó con cariño noticias, aventuras y desventuras del pueblo que le vió nacer.
En 1989 “El Diario de Burgos”, conocedor de este curioso y fantástico medio de noticias comarcal, lo hizo noticia y una reseña sobre el pequeño periódico apareció en las páginas del grande.
Pelayo López Martín. creador del periódico local El Correo de las Matas
 
Fue en mayo de 2009 cuando tomamos el relevo y apareció la Edición Digital de El Correo de las Matas. Nuevos tiempos, nuevas formas, pero con la misma intención.

Sentimos de veras el fallecimiento de Pelayo, sentimientos familiares a parte, porque con él se va gran parte de la memoria y de la historia de estos pequeños pueblos del norte de Burgos que difícilmente podremos recuperar.

Recordamos con especial cariño nuestro último encuentro con él en Lomas. Fueron más de tres horas de amena charla sobre El Correo de las Matas, sobre el Roble de Nales, sobre la gente de los pueblos, etc.
 
Reseña de El Correo de las Matas en el Diario de Burgos en 1999
En las tierras de Bricia no solo fallece gente, con la pérdida de personas como Pelayo de Lomas, Luci de Cilleruelo o Edelmiro de Espinosa, perdemos nuestras enciclopedias, perdemos nuestras bibliotecas andantes, perdemos nuestros inmensos y completos discos duros llenos de información del maravilloso saber de nuestra zona.
Descanse en paz…. Larga vida a El Correo de las Matas
 
Fotos: El Correo de las Matas (edición papel)
Texto: El Correo de las Matas (edición digital)

domingo, 22 de septiembre de 2013

DESPIERTATE CON LOS POLITONOS DE EL CORREO DE LAS MATAS (edición digital)

Decoración en una casa de Espinosa de Bricia (Cantabria).
Recuperamos una vieja sección de nuestro blog: los politonos de El Correo de las Matas (edición digital).
 
Si anteriormente colgamos el sonido de las viejas campanas de Cilleruelo y Lomas para que suenen en tu móvil cuando recibáis unas llamada, esta vez desempolvamos una vieja grabación en la que los gallos de Alfoz de Bricia nos despiertan por la mañana.
 
Desgraciadamente, pocos son los pueblos en los que podemos disfrutar estos días de este tipo de despertar.
 
Si quieres despertarte con el canto de los gallos de tu pueblo sonando en tu móvil como sonido despertador, este es tu politono.
 
Puedes bajarte el sonido y meterlo en tu móvil en el siguiente enlace:
 
 
Y recuerda, los politonos de El Correo de las Matas (edición digital) son gratis, no como en Tele 5.
 
 

jueves, 12 de septiembre de 2013

"Todos Eramos Blancos - La Guerra Civil en Alfoz de Bricia". Epílogo final.

Atardecer en Cilleruelo de Bricia desde el Monumento Homenaje a las
tropas del General Sagardía.
 
Llegamos al final de nuestro documental "La Guerra Civil en Alfoz de Bricia - Todos Eramos Blancos".
 
Han sido dos horas en las que los habitantes de nuestros pueblos nos han contado como vivieron la guerra, uno de los periodos más importantes de sus vidas.
 
En este último capítulo nos cuentan, con esa sabiduría que solo da la edad, las conclusiones de todo lo vivido.
 
Admirando el valle desde el Castro de Barrio en Barrio de Bricia.
Esa edad y sabiduría les permite además darnos consejos a los más jóvenes que creo, no debemos dejar de escuchar.
 
Como comentábamos en la primera entrada de este blog en relación a este documental, una vez editado volvimos a los pueblos de Alfoz de Bricia a enseñarles el trabajo del que ellos eran protagonistas.
 
Volvimos a cada casa donde habíamos grabado y con familiares y vecinos, como si fuera un cine portátil, vimos juntos el documental. Fueron momentos realmente emocionantes.
 
Restos del bunquer del bando nacional situado en el Alto Campino en Campino
de Bricia.
El tiempo nos dio la razón y la suerte quiso que grabáramos el documental en el momento preciso.
 
En muy poco tiempo, más de la mitad de nuestros protagonistas fallecieron.
 
Pero estamos contentos porque casi todos ellos pudieron ver nuestro documental, "su" documental con sus familias. Solo Juan Ortega de Barrio y mi padre José Luis Serna se lo perdieron, aunque estamos seguros que allá donde estén, lo habrán disfrutado. Gracias a ellos dos se hizo este trabajo.
 
Pináculo del Monumento a las tropas del General
Sagardía en la escampada frente a Cilleruelo de Bricia.
 
Muy difícil fue elegir la última toma. Al final nos decidimos por la que habéis visto en la que Demetrio Hdez Llata, Demetrio El Albañil, de Cilleruelo de Bezana dice meditabundo, como si de un niño se tratara: "La guerra... la guerra... jo...".
 
En ese momento pasó por su mente toda la guerra civil española. El destino llevo a Demetrio a luchar en los dos bandos, sin el querer luchar en ninguno...
 
Para finalizar, la sabia opinión de muchos de nuestros protagonistas: "Que no venga otra".
 
Iglesia de San Martín de Cilleruelo de Bricia (Alfoz de Bricia - Burgos)
Nota: Desde El Correo de las Matas (edición digital) queremos agradecer a los familiares de los protagonistas de este documental el permiso para colgarlo en nuestro blog en internet.
 
 

"Todos Eramos Blancos - La Guerra Civil en Alfoz de Bricia". La Guerra que no Acaba.

Cilleruelo de Bricia (Alfoz de Bricia - Burgos)
 
El final de la guerra no supuso la vuelta a la normalidad para las gentes de Alfoz de Bricia.
 
Con sus casa destrozadas, sus propiedades desaparecidas y sus tierras sin trabajar supusieron el comienzo de sus vidas de nuevo.
 
Tras años de guerra la escasez, y quizás el hambre, asomaron por los pueblos.
 
Si al comienzo de la guerra eran las autoridades republicanas y las milicias los que imponían sus reglas, es ahora el bando ganador franquista el que impone las suyas.
 
Cartilla original de racionamiento y sellos oficiales de recogida de alimentos
 
Muy pronto se asignó a cada persona la cartilla de racionamiento que controlaba el consumo con los precios de las materias de primera necesidad a precios altísimos.
 
También el bando ganador controlaba la producción agrícola y ganadera obligando a entregar al estado parte de lo conseguido ese año.
 
Demetrio Hdez Llalta (Cilleruelo de Bezana). Avatares del destino hicieron
que luchara en ambos bandos durante nuestra guerra civil.
Tampoco el final de la guerra supuso el final de las muertes. La zona de Alfoz de Bricia tras la guerra quedó plagada de artefactos, bombas y municiones en perfecto estado que fueron muy peligrosas. Aquellas bombas todavía produjeron más muertes entre los vecinos de la zona.
 
Bomba de mano recogida en Cilleruelo de Bricia tras el final de la guerra.
Tampoco perdieron el tiempo los gobernantes franquistas en hacer limpieza política. Muy pronto empezaron las detenciones de aquellos considerados "rojos".
 
Hubo familias que vieron morir a sus padres y hermanos en la guerra por ataques del bando republicano y ahora veían como el bando franquista detenía en mugrientas cárceles a otros familiares. Las bofetadas llegaron de ambos bandos en nuestra zona en una guerra que parece no acaba.
 
Armas recogidas tras la guerra en Espinosa de Bricia (Alfoz de Bricia -Burgos)
 

miércoles, 11 de septiembre de 2013

"Todos Eramos Blancos - La Guerra Civil en Alfoz de Bricia". El Final de la Guerra.

La guerra ha terminado. Portada del periódico ABC del día
2 de abril de 1939.
Enlace al vídeo: El Final de la Guerra

El parte de final de la guerra que sonó en las radios supuso el reinicio de sus vidas para muchos de los habitantes de Alfoz de Bricia.
 
Tras un tiempo fuera de sus casas y de sus pueblos, todos volvieron a sus lugares de origen.
 
Procopia López (Lomas de Villamediana)
 
Parecía que al finalizar la guerra sus vidas volverían a ser como antes, pero no fue así.
 
La mayoría de aquellas gentes al volver a sus hogares encontraron todo destruido. La rapiña les dejó sin nada. Muchas de sus propiedades habían desaparecido, no tenían ganado y para colmo ese año no pudieron trabajar la tierra, con lo que el hambre asomaba por la puerta.
 
Bunquer Nacional de El Alto Campino (Campino de Bricia)
La guerra les dejo sin nada. Había que comenzar a vivir de nuevo.
 
Monumento a la Columna Sagardía frente a Cilleruelo de Bricia.
 


"Todos Eramos Blancos - La Guerra Civil en Alfoz de Bricia". La muerte viene a visitarnos y La Huida.

Cilleruelo de Bricia (Burgos)
 
La guerra no se acaba y nuestros pueblos continúan sumando muertos.
 
Si no eran familiares asesinados en la zona, lo eran en otros frentes de la guerra civil por España. Varios jóvenes de la zona en edad militar fueron llamados a filas para fallecer en combate lejos de sus pueblos.
 
Leonisa Sainz (Lomas de Villamediana)
 
Vecinos de Alfoz de Bricia murieron en Santander, en Belchite, en Burgos, en Brunete....
 
La guerra se alarga en el tiempo en la zona y los combates se recrudecen.
 
Los mandos militares deciden que la población civil abandone la zona. Comienza el éxodo de mujeres, niños y ancianos de Bricia. En los camiones del ejercito la población abandona sus pueblos con un futuro incierto. Cada uno acaba donde puede. Sedano, Covanera, Burgos, Medina de Pomar, Villarcayo o Tardajos reciben a los huidos de la guerra de Alfoz de Bricia.
 
Algunos tardaron un año en poder volver a sus pueblos, a sus casas, a sus familias.
 
El campanario de Barrio de Bricia todavía refleja en sus muros la
crudeza de los combates.
 
 
 


martes, 10 de septiembre de 2013

"Todos Eramos Blancos - La Guerra Civil en Alfoz de Bricia". La Guerra en Barrio de Bricia.

Las tierras de Alfoz de Bricia desde el Castro de Barrio.
En primer termino bajo la montaña, Barrio de Bricia (Burgos)
Enlace al vídeo: La Guerra en Barrio de Bricia.

Quizás Barrio de Bricia fue el pueblo más castigado por la guerra en Alfoz de Bricia, por lo menos fue el pueblo hostigado durante más tiempo por las fuerzas republicanas.
 
La orografía de la zona facilitó el control de Barrio desde las alturas por el bando republicano que muy pronto se posicionó en el Castro de Barrio, monte que domina el pueblo.
 
Durante más de un año los habitantes del pueblo cambiaron sus horarios para vivir de noche y dormir de día evitando los tiros desde el Castro. Las casas tiroteadas dan testigo de aquello.

Casa de Barrio de Bricia que en la actualidad todavía tiene en sus muros
los tiros de la guerra civil.
Barrio vivió todo lo incomprensible y odioso de nuestra guerra. Hermanos luchando en bandos distintos, bombardeos (una avioneta conocida como "La Pasionaria" venía a menudo desde Reinosa), y muertes por "malos quereres" fueron protagonistas de la guerra en el pueblo.
 
De especial significación en la zona fue la muerte del médico de Barrio. Al empezar los ataques, se le aconsejó que abandonara el pueblo y se fuera a la tranquilidad de Burgos. Responsablemente el doctor se negó a abandonar la zona ya que sabía que en esos momentos era útil. Días después nadie sabía donde estaba por lo que pensaron que había abandonado Barrio. Pero algún vecino vio que el perro del médico se pasaba todo el día en una tierra junto a la carretera que entra al pueblo. Fue el fiel perro del doctor el que hizo descubrir su cadáver. Parece ser que el médico daba prestamos con intereses y alguien decidió matarlo para acabar con la deuda.
 
Juan Ortega (Barrio de Bricia)
 
Otro día de especial significado de la guerra en Barrio fue cuando ambos bandos decidieron tener "un día sin tiros". Los mandos de ambos ejércitos declararon que aquel día sería un día de paz en la zona, pero la felicidad del momento se quebró cuando a la llegada de un mando nacional superior y bajo nueva orden comenzaron de nuevo las hostilidades.
 
Los ataques y escaramuzas fueron constantes entre ambos pero quizás unos de los peores días en la historia de Barrio de Bricia fue el 12 de mayo de 1937.
 
Ese día la tropas republicanas situadas en el castro atacaron con saña al pueblo. Hubo numerosas bajas entre la población civil y militar de ambos contendientes.
 
El sol se pone en Barrio de Bricia (Burgos)
 
Controlada la situación por el mando nacional se hicieron con 12 prisioneros republicanos que sin piedad alguna fueron fusilados y enterrados en una fosa común.
 
De nada sirvió el titular del periódico, que tirado por una avioneta, cogió Laureano Chomón que decía lo siguiente: "Porque nos pegamos, si somos hermanos".
 
Reflejo de la barbarie de la contienda en la zona, el campanario de la iglesia
de Barrio plagado de tiros en sus muros.
 
 

lunes, 9 de septiembre de 2013

"Todos Eramos Blancos - La Guerra Civil en Alfoz de Bricia". La Guerra en Espinosa de Bricia.

Tropas Nacionales en Alfoz de Bricia en 1936.
Autor desconocido. Foto cedida por Edelmiro Vallejo de Espinosa de Bricia.

                   Enlace al vídeo: La Guerra en espinosa de Bricia

Poco a poco todos los pueblos de Alfoz de Bricia fueron cayendo en los ataques de tropas republicanas. Quizás Espinosa de Bricia tardó algo más por ser el único pueblo perteneciente a la provincia de Santander en este lado del valle.
 
Desde el Lito se veían y oían los movimientos de tropas, los tiros y los cañonazos.
 
Edelmiro Vallejo - Espinosa de Bricia
Nos cuenta Edelmiro Vallejo que los mandos falangistas "eran unos señoritos y al llegar la noche se retiraban hasta que un día los Rojos madrugaron más y le recibieron a tiros".
 
Tras varios intentos, el ejército republicano, saliendo de la zona de San Martín de Elines (Valderredible), atacó con éxito entrando en el pueblo. Era el 20 de noviembre de 1936.
 
Tropas Nacionales en Alfoz de Bricia en 1936.
Autor desconocido. Foto cedida por Edelmiro Vallejo de Espinosa de Bricia.
Sorprendidos por el ataque, la gente se encerró en sus casas y convirtieron la iglesia del pueblo en bunquer, como en otros muchos pueblos, durante los dos días que duró la acometida republicana.
 
La Iglesia de la Asunción de Espinosa de Bricia sirvió de bunquer a sus vecinos
durante los ataques republicanos.
 
Las tropas republicanas quemaron casas y desde algunos tejados tirotearon a los que no estaban a buen recaudo.
 
El rápido avance de tropas nacionales desde Cilleruelo hizo que el ejército republicano retrocediera y abandonara el pueblo.
 
Al salir de sus escondites los habitantes de Espinosa descubrieron los muertos y heridos que la guerra dejó en sus calles.
 
Espinosa de Bricia (Cantabria)

 
 

"Todos Eramos Blancos - La Guerra Civil en Alfoz de Bricia". La Guerra en Cilleruelo de Bricia.


Cilleruelo de Bricia arde en el libro del General Sagardía "Del Alto Ebro

a las fuentes del Llobregat". Dibujo de Farré. 1940.


A grito de ¡Viva Rusia!, ¡Viva el Comunismo! entraron las tropas republicanas en Cilleruelo de Bricia un amanecer de noviembre de 1936.
 
Aunque el día antes llegaron al pueblo más de cien voluntarios falangistas de Acción Popular, el ataque pilló por sorpresa a todo el pueblo.
 
La población civil escapa como puede a los pueblos cercanos.


Cirilo Sedano. Cilleruelo de Bricia.
El desconcierto es total pero pronto los cadáveres yacen por doquier.
 
Tanto población civil como militar muere en el ataque. Varios vecinos de Cilleruelo son asesinados con saña y sus cuerpos aparecen vilmente descuartizados.
 
Numerosas casas fueron atacadas y el fuego acabó con ellas.
 
Militares nacionales y vecinos fueron enterrados en el cementerio del pueblo, mientras que los muertos de las tropas republicanas son enterrados en alguna de las fosas comunes abundantes en la zona.
 
De este ataque nace un poema-canción que desconocíamos. Acabamos la primera parte de este documental con la canción interpretada por Cirilo Sedano y Edelmiro Vallejo.
Cilleruelo de Bricia (Burgos)
 
Una de las casas quemadas jamás recuperada en el ataque a Cilleruelo de
Bricia en 1936.

 
 


domingo, 8 de septiembre de 2013

"Todos Eramos Blancos - La Guerra Civil en Alfoz de Bricia". Los Malos Quereres.

Cilleruelo de Bricia desde el bunquer de el Alto Campino
 
 
 
Maricruz Vallejo de Barrio de Bricia fue la primera que me habló de los "malos quereres".
 
Al principio no entendíamos esa expresión, pero pronto nos quedó muy clara.
 
Maricruz Vallejo (Barrio de Bricia)
Antes de llegar los combates a la zona "los malos quereres" fueron los protagonistas de una guerra entre hermanos. Las envidias y los falsos comentarios hicieron el mismo daño en Alfoz de Bricia que en el resto de España.
 
Cualquier chisme valía para que por lo pronto te raparan el pelo al cero. Chivatazos de que eras rojo o nacional o de que no ibas nunca a misa servían para tu detención y maltrato. Anselmo López, hermano de mi abuelo Augusto de Lomas de Villamediana, fue acusado de ser Rojo y rápidamente detenido en Escalada. No sabemos que pudieron hacerle, pero Anselmo quedó tocado mentalmente para siempre.
 
A pesar de lo pequeño de la zona las tierras de Bricia vivieron la guerra como las grandes ciudades y al igual que en éstas se quemaron iglesias, también Cilleruelo de Bricia y Bricia vieron arder sus templos en el ardor anticatólico de los milicianos republicanos.
 
Postal del Altar inaugurado en la iglesia de Cilleruelo de Bricia
el 2 de junio de 1926 quemado en la guerra civil
Los jóvenes de la zona comienzan a plantearse su posición y ante la inmediatez de los combates comienzan a decidir en que bando meterse.
 
Lo próximo que llegaría a la zona son los tiros, las explosiones y los muertos.
 
La guerra azota nuestras casas.