lunes, 3 de junio de 2013

LA NOTA DEL CONCEJO DE QUINTANILLA: LAS ARCAS DE MISERICORDIA.


Recientemente recorriendo las iglesias del románico de nuestra zona estuvimos en Quintanilla de Rucandio (Valderredible – Cantabria). Acudimos a su iglesia dedicada a Santa María y en el pequeño pórtico que esconde su portada nos fijamos en el cartel de anuncios de su ayuntamiento concejo donde solo encontramos una nota cuyo encabezado decía: “¿Lo sabía usted?.
No teníamos ni idea del tema en cuestión, así que al llegar a casa, comidos por la curiosidad, nos pusimos en marcha con la Nota del Concejo de Quintanilla, sorprendidos y admirados: En el lugar más pequeño puedes aprender algo grande. Gracias.

Las Arcas de Misericordia, Arcas de Limosna, Pósitos, Alhóndigas o Alhoíes eran depósitos de cereal de carácter municipal o religioso que se utilizaban para ofrecer préstamos a personas necesitadas en condiciones ventajosas.
Se trataba de acumular grano en tiempos de abundancia para que fuera utilizado en momentos de escasez, malas cosechas o hambrunas.

Son propias de épocas de marcada depresión económica y fueron el remedio utilizado para paliar los problemas económicos de los campesinos más pobres.
Aunque nacieron con el propósito de atender necesidades, pronto se convirtieron en centros de préstamo o de crédito agrícola en especie, no como préstamos económicos.
Ya los egipcios y más tarde los romanos crearon pósitos almacenando trigo para épocas de escasez y garantizando el abastecimiento de pan.

Los primeros pósitos conocidos como tal se crean en el siglo V dirigidos por el Arzobispo de Lyon como remedio a la gran hambruna que asolaba a la Francia de ese periodo.
Tanto los pósitos como las Arcas de Misericordia resurgen en la Edad Media para evitar la usura en los préstamos que practicaban los judíos, verdaderos protagonistas de actividad bancaria de la época. Al aplicar intereses extremadamente altos, los campesinos tenían que vender sus tierras, ganados y posesiones para poder hacer frente a los préstamos solicitados.

Los caros intereses, malas cosechas y brutales hambrunas llevan al campesinado de la Edad Media a la pobreza más absoluta.
Conocedores de la mala situación de la población, tanto nobles ricos, como instituciones religiosas y oficiales, idean nuevas formas de crédito agrario.

Fueron las Ordenes Religiosas Franciscanas en España e Italia, los primeros en fomentar créditos sociales para pobres.
Foto de Don Pedro Fernández de Velasco, Conde de Haro.
Foto: Museo de Burgos

El 18 de septiembre de 1431, Don Pedro Fernández de Velasco, Conde de Haro, apoyado por la Diócesis Franciscana y el Rey Juan II (Rey de Castilla y león - 1406-1454), pide permiso al Papa Eugenio IV para crear las primeras Arcas de Misericordia o Arcas de Limosna en las diócesis de Burgos, Logroño y Palencia.
Con 11.560 florines de oro se crean Arcas de Misericordia en Villadiego, Medina de Pomar, Briviesca, Belorado, Arnedo y Grisaleña y se determina que los préstamos se hagan sin ningún tipo de interés bajo control de los Franciscanos de Briviesca.

Retrato del Papa Eugenio IV
Foto: Wikipedia

Las Arcas de Misericordia concedían préstamos en grano a gente pobre bajo las siguientes condiciones:
      -          No existía ningún tipo de interés.

-          Se exigían prendas u otras garantías a devolver una vez acabado el periodo de préstamo.

-          El plazo nunca sería mayor de un año.

-          Se debe devolver un cuarto de lo prestado en el primer cuatrimestre y el resto en la siguiente cosecha.
Alcazar de los Fernández Velasco. Medina de Pomar (Burgos)

 
Las Arcas de Misericordia fueron créditos de vocación social que ayudaron a promover el trabajo del campesinado gracias a estas ayudas y fomentaron el trabajo en comunidad.
Junto a las Arcas, libres de intereses, crecen también los pósitos de grano, que sí aplicaban un pequeño interés monetario en el préstamo.
Ambos intentan asegurar la provisión de cereal para momentos de quiebra económica y agrícola.
En 1480 los Reyes Católicos firman un decreto por el cual cada pueblo debe tener un edificio dedicado al almacén de grano para evitar el hambre en periodos de escasez.
Los Pósitos crecen en toda España y en el reinado de Felipe II se regularizan administrativa y jurídicamente.

Aunque Arcas y Pósitos tienen su origen en el siglo XV es en los siglos XVII y XVIII cuando más se desarrollan.
Es en estos siglos también, cuando crecen las Arcas de Misericordia vinculadas a grandes señores, militares de prestigio o sacerdotes.

Personajes de cierto prestigio social y económico se convierten en donantes de sus villas natales por motivos afectivos y religiosos.
Son muchos los emigrantes que una vez hecha fortuna en América crearon Arcas de Misericordia en los pueblos donde nacieron.

Iglesia de Allen del Hoyo (Valderredible - Cantabria)

En el siglo XVI, Juan Girón crea el Arca de Escalada (Burgos) y en 1656 se crea la de Nestares (Campoo de Enmedio - Cantabria).

Gracias a los trabajos de investigación de Jacinto Campillo conocemos que fueron numerosas las Arcas de Misericordia abiertas en el Valle de Sedano (Burgos). La primera Arca fue fundada en Sedano en el 1655 al fallecimiento de Doña Catalina González, viuda de Don Juan Martínez de Bustamante, dejando cuatro cargas de pan para los necesitados del pueblo. Tras Sedano se fundan Arcas en numerosos pueblos de la zona: Quintanaloma (1675), Moradillo de Sedano (1680), Mozuelos de Sedano (1686), Covanera (1686), Tubilla del Agua (1693) y Huidobro (1748). Todas ellas fueron fundadas por señores pudientes y arzobispos de la zona para ayudar a los pobres con distintas cantidades de fanegas y celemines de trigo, cebada o centeno.
Sedano (Valle de Sedano - Burgos)
 
En Limpias (Cantabria) el Sargento Mayor del Ejército, José Rivero Palacio, envió dinero desde Méjico para crear un Arca de Misericordia en 1732.
En 1741, Juan López de Cieza, indiano cántabro afincado en Perú, crea el Arca de Misericordia de Reinosa para repartir trigo entre los vecinos necesitados pero con la obligación de devolverlo.
En 1761 otro indiano crea el Arca de Allen del Hoyo en Valderredible (Cantabria). También en el siglo XVIII diferentes escritos sitúan otro Arca de Misericordia en la Torre de los Taglés de Quintanilla de Rucandio (Valderredible – Cantabria).

Ruinas de la Torre de los Taglés en Quintanilla de Rucandio
Foto: Asociación Española de los Amigos de los Castillos.
A su vez varios sacerdotes ordenan la creación de Arcas en Herrán (Valle de Tobalina – Burgos), Santibañez Zarzamuda (Valle de Santibañez - Burgos) y en Prádanos del Tozo (Los Páramos - Burgos).
Tanto las Arcas como los Pósitos que ofrecían el préstamo en grano se ven superados, en parte por su mal funcionamiento, por la aparición de otras entidades que ofrecían préstamos en dinero.

Los Pósitos y las Arcas de Misericordia son los precedentes de los Montes de Piedad y el antecedente inmediato de las Cajas de Ahorro actuales, creadas en 1955.
Biografía:

"La asistencia Social en la Honor de Sedano durante el Antiguo Régimen". Jacinto Campillo Cueva.
“Antecedentes del microcrédito. Lecciones del pasado para las experiencias actuales”.
Begoña Gutiérrez Nieto. Universidad de Zaragoza. Revista de Economía Pública, Social y Cooperativa, nº 51, abril 2005.
“Arca de Misericordia de Los Arcos: Sus protagonistas principales en los siglos XVI y XVII”. Victor Pastor.
“Entidades de Crédito y Montes de Piedad”. Juan José Olmeda Quintana. Biblioteca Universitaria 2010.
“Los Montes de Piedad en Andalucía”. Manuel Titos Martínez. 2008.
“Conventos Franciscanos en el Norte de la Provincia de Burgos (Siglos XIII-XV)”. Saturnino Ruiz de Loizaga. 2007.
“El Pósito Palentino. Fundación, Ordenanza y Actividades en el Primer Siglo (1540-1636)”. Francisco del Valle Pérez. 1956.
“Fundaciones y beneficencia en Reinosa”. Encarnación-Niceas Martínez Ruiz. 1999.
“Literatura sobre los Montes de Piedad”. Manuel Carriedo, Francesc Fons y José Manuel Neira. Confederación Española de Cajas de Ahorro. 2007.
“Los Pósitos en España en el siglo XIX”. Pedro Carasa Soto.
“Las Arcas de Limosna y Misericordia del Conde de Haro: Un Antecedente del Microcrédito en los Albores de la Edad Moderna”. Alberto de la Peña Gutiérrez, Julio Mata Melo, Belén Castillo Iglesias
"Microfinanzas en España: Impacto y Recomendaciones a Futuro". Maricruz Lacalle Calderón. Silvia Rico 2011 Cumbre Mundial del Microcrédito Valladolid.
“Pósitos, alhóndigas y alholíes: Edificios municipales de abastecimiento en Castilla durante el siglo XVI”. Luis J. Gordo Peláez. Universidad Complutense. Madrid. España.
“Arcas de Misericordia". El Duende de Campoo. Revista FONTIBRE, nº 45, Enero de 1962.
Fotos y texto: Andrés Serna

Agradecimientos: Jacinto Campillo, Julio Conde.
 
 

sábado, 27 de abril de 2013

EREMITORIO RUPESTRE EL CUEVATON



Continuamos visitando los eremitorios rupestres de la zona que abarcamos en nuestros blog y nos acercamos esta vez al conocido como “El Cuevatón” de Cezura.
Pero aunque el Cuevatón siempre ha llevado detrás de su nombre el de Cezura, primer pueblo de la Palencia de Valderredible, debemos señalar que el eremitorio rupestre se halla en tierras fronterizas que pertenecen a la actual Cantabria.
 
 
Como su nombre indica nos encontramos con una enorme cueva que los monjes transformaron a fuerza de pico en eremitorio más grande de la zona del alto Ebro y alto Pisuerga.
La historia nos dice que el Cuevatón ha sido un lugar habitado desde hace miles de años, no obstante la cueva se halla en las faldas del Monte Bernorio, antigua ciudad fortificada de los cántabros atacada por el Imperio Romano en el siglo I antes de Cristo.
 
Por la gran cueva han paseado y vivido trogloditas, anacoretas, enfermos de plagas medievales, pastores con rebaños, peregrinos y gitanos. Más recientemente en nuestra guerra civil fue refugio para los habitantes de la zona y para los perseguidos maquis.
 
 
La gran cueva principal, ya que existen varias pequeñas cuevas en los alrededores, muestra a nuestra llegada una clara transformación del espacio natural por las manos del hombre, destacando el picado manual de algunas de sus paredes, aunque antiguos desprendimientos nos han dejado sin poder analizar otros posibles elementos excavados.
Aún así los restos visibles nos hablan de un gran centro eremítico rupestre.
 
 
En el suelo de su interior todavía se conserva un gran foso excavado. Ante él surge la duda: ¿pila bautismal por inmersión o gran depósito de agua?.
Los grandes estudiosos del mundo eremítico rupestre (Monreal y Berzosa) se ponen de acuerdo y se inclinan por la idea de que el foso es un depósito de acumulación de agua, lo que nos lleva a pensar que el Cuevatón era un centro cenobítico de gran importancia habitado por un elevado número de monjes.
 
 
Aunque no se han encontrado símbolos cristianos arañados en las paredes de la cueva, se piensa que el Cuevatón pudo ser la vivienda de los primeros monjes que intentaron evangelizar a la Cantabria pagana de los siglos III y IV.
Se piensa que en el interior de la cueva pudieron existir una iglesia y varias celdas pero que con el tiempo desaparecieron por estar fabricadas con materiales perecederos.
 

Sí han llegado hasta nuestros días un elevado número de celdas excavadas en altura que nos lleva a pensar que la cueva fue un centro monacal de gran importancia, quizás el precursor de los cenobios medievales de la zona.
 
Destacan en algunas de esas celdas en altura, marcas que implican algún tipo de cerramiento. ¿Serían habitaciones, centros de oración individual o el escondite perfecto ante algún ataque exterior?.
 
 
El Cuevatón de Cezura es otro de los grandes centros eremíticos a visitar en la zona del norte de Burgos y Palencia y sur de Cantabria.
 
 

Bibliografía:
“Iglesias Rupestres. Cuevas Arificiales, Necrópolis rupestres y otros horadados rupestres de Valderredible (Cantabria). Julian Berzosa Guerrero. 2005.
“Eremitorios Rupestres Altomedievales”. Luis Alberto Monreal Jimeno. 1989.
 
Fotos: Andrés Serna 2012.
Vídeo: Andrés Serna. 2012

domingo, 7 de abril de 2013

SAN PEDRO DE ARLANZA – HORTIGÜELA (BURGOS) - EL DIABLO VOLVIÓ AL MONASTERIO


Aunque normalmente intentamos en este blog no alejarnos mucho del motivo principal de esta web, norte de Burgos y Palencia y sur de Cantabria, algunas veces nos permitimos desplazarnos a otras zonas por el interés de la zona visitada.
Siempre nos han interesado en este blog los pueblos abandonados (Perros, Lorilla, etc) y los monasterios e iglesias que el paso del tiempo ha dejado en ruina (Monasterio de Rioseco, Iglesia de Cortiguera, etc).


El lugar que hoy visitamos es interesante por todo. Arte, naturaleza, historia y fantásticas leyendas nos llevaron a visitar uno de los enclaves más bellos y mágicos de la provincia de Burgos: el monasterio benedictino de San Pedro de Arlanza.
San Pedro de Arlanza está situado en el pueblo de Hortigüela muy cercano a la villa de Covarrubias.

Todo es leyenda en San Pedro y la fábula comienza en su misma creación.
 
Corrían los primeros años del siglo X cuando el Conde Fernán González (910-970) recorría de cacería las tierras de su padre el Conde Gonzalo Fernández por la Sierra de Mamblas. Fernán, ávido cazador, avistó un gran jabalí que llevar a su alforja. En la emoción del momento y sin que sus ayudantes acudieran en su ayuda, Fernán azuzó a su montura perdiendo el sendero. De repente el Conde cayó de su caballo yendo a parar a una profunda cueva de cuyo interior, para su sorpresa, salió un viejo eremita que allí vivía apartado del mundo.
El santo y sabio eremita, de nombre Pelayo, entró en conversación con Fernán al que profetizó que sería el gran libertador de Castilla, llevando a la independencia al condado castellano.
El futuro brillante que Pelayo vaticinó al Conde, se cumplió al completo y Fernán agradecido volvió a la cueva años más tarde a visitar al Santo Pelayo encontrando que este ya había fallecido.
En homenaje al eremita Fernán mandó construir una ermita dedicada a San Pelayo.
 
Cuando la ermita se llenó de monjes, el Conde ordenó la construcción de un gran monasterio donde además dejó escrito que fuera enterrado.
Su deseo fue cumplido y llegada su muerte, allí fue enterrado con su esposa Sancha.
El abad del monasterio Fray Antonio Yepes escribía en el siglo XVI: “En fechas señaladas se oye un gran ruido que sale de la tumba del Conde Fernán González animando a sus sucesores y a su sangre”.
 

Años después de su fundación, el Abad Vicente decidió ampliar el monasterio, y en ese momento comienza otra de las grandes leyendas de San Pedro de Arlanza.
A las órdenes del Maestro Guillermo comenzó la obra de ampliación del gran monasterio.
 

Obreros, canteros y demás gremios pusieron manos a la obra en la construcción de la nueva iglesia.Pero resultó que todo lo construido durante el día, era destruido por la noche. Parece ser que el mismo diablo destruía lo trabajado porque no quería que el monasterio creciera en importancia.
 
La obra no avanzaba y el Abad consultó que hacer a uno de los sabios eremitas que vivían junto al río. El ermitaño le aconsejó que pidiera ayuda a un viejo caballero templario que vivía en un monasterio cercano.
El templario, conocedor de artes mágicas aprendidas en Tierra Santa, prometió su ayuda al Abad y acudió a San Pedro.
 

Una vez allí pidió al constructor que grabara en el suelo de la iglesia el juego del alquerque (tres en raya) y esperó la llegada del demonio en la oscuridad de la noche.
Cuando Satán llegó al monasterio, el templario le planteó un reto. Jugarían una partida al juego, si perdía el templario, le daría su alma para siempre, pero si perdía el diablo, debería finalizar toda la obra del monasterio y no volver a molestar jamás.

El diablo dijo sí a la apuesta y además comenzó la partida con ventaja ya que el templario le dejó colocada desde el inició la ficha del centro.
 

El diablo reía de emoción por la facilidad del reto planteado pero tras mover la ficha central para vencer al templario, gritó de improviso y desapareció en una gran bola de humo.
El templario amaño el juego y bajo la ficha central dibujó en la piedra un signo mágico que acabaría con el maligno.

El diablo perdió el reto pero cumplió lo prometido y al día siguiente el monasterio al completo estaba terminado.
 
 
 
Acabada la construcción, el monasterio dirigido por monjes benedictinos ganó importancia y prosperidad y pronto recibió ayudas y donaciones de nobles y aristócratas. Muchas parroquias, monasterios y poblaciones pasan a depender directamente de San Pedro de Arlanza.
Más leyendas se van sumando con el tiempo y como buen monasterio Arlanza suma a su riqueza material y espiritual grandes reliquias que lo marcan como punto importante de peregrinación.
 
 

Junto a cuerpos de muchos Santos (Santo Rey Wamba, San Vicente, San Pelayo, etc) en los muros de Arlanza vivieron una parte del brazo de San Pedro y un dedo de San Pablo, como certifica en un escrito Fray Antonio Yepes. Otra de las grandes reliquias que trajo gran número de peregrinos y limosnas al monasterio fue un gran trozo del Lignum Crucis, el madero donde fue clavado Jesucristo.

 

Arquitectónicamente el monasterio no paró su transformación desde su creación hasta el siglo XVIII. Prerrománico, Románico (siglo XI), tardo Gótico (siglo XV) y Herreriano (siglo XVII) son algunos de los estilos que aún podemos admirar hoy en el castigado monasterio.

 

La importancia de San Pedro de Arlanza fue decayendo y el monasterio entró en decadencia.
Como si el diablo hubiera vuelto tras romper su trato con el templario, el monasterio comienza a desmoronarse.

 
 

En 1841, otro diablo, Mendizabal y su desamortización, hizo que los monjes abandonaran el lugar para siempre.
Desde ese momento el monasterio fue expoliado sin control. Afortunadamente algo pudo ser salvado aunque iniciando largos viajes.
La tumba de Fernán González y Sancha reposa desde entonces en la Colegiata de Covarrubias y una de las fuentes del claustro viajó para asentarse en un paseo de Burgos capital.
 
Pero otras partes de San Pedro iniciaron viajes más largos en medio del expolio y la desolación.
Una de las portadas románicas de la iglesia se encuentra en la sala 31 del Museo Arqueológico Nacional de Madrid desde 1895.
Más largo viaje le esperaba a las fabulosas pinturas románicas de finales del siglo XI que decoraban algunas estancias del monasterio. Hoy en día se encuentran en el Museo Nacional de Arte de Cataluña y, sorpréndanse, en el Fogg Art de la Universidad de Harvard y en el Museo Metropolitano de Nueva York.
 
 
El diablo esperó muchos siglos para vengarse y mandar todo lo más lejos posible de San Pedro de Arlanza.
Todas las reliquias desaparecieron y gran parte de su biblioteca y escritos fueron a parar a manos privadas tras el expolio.
 
Pero a pesar de la ruina, San Pedro de Arlanza continúa hoy día siendo un lugar para admirar y disfrutar. Un lugar plagado de arte, de bellos paisajes y de una fascinante historia llena de leyendas para recordar.
 
No queremos acabar este artículo sin hablar del increíble Pinsapo (especie de Abeto) que sirve de tejado del Claustro Menor con sus ramas. Especie propia de los bosques del sur de España, es el único ejemplar de este árbol en la provincia de Burgos. Se cree que tiene más de 150 años y mide más de treinta metros. Quizás ha crecido y durado tanto años porque recibe a diario los cuidados del fantasma de una dama vestida de blanco que dicen vive en la torre del monasterio.
 
 
NOTA: En esta entrada nos hemos referido unicamente a las leyendas que envuelven el Monasterio de San Pedro de Arlanza. Por esta razón las fechas de quien creo en realidad el monasterio son erroneas. Las leyendas, leyendas son.
Adjunto dejamos un vídeo de RTVE donde se explica con datos veraces la creación de San Pedro de Arlanza.
Si quieres saber más en relación al arte de San Pedro de Arlanza visita: San Pedro de Arlanza en Arquivoltas
 
 
 Vídeo: RTVE.
 
Fotos Pinturas: Museo Nacional de Arte de Cataluña y Museo Metropolitano de Nueva York.
Fotos San Pedro de Arlanza y Ermita de San Pelayo: Miren Oromendía y Andrés Serna. 2013
 

 

martes, 2 de abril de 2013

CAMINANDO POR SENDEROS: CASCADA DE LAS PISAS


Cercano a Soncillo en el Valle de Valdebezana y más concretamente en el pueblo de Villabáscones de Bezana, comienza la ruta que os proponemos en esta nueva entrada de nuestro blog.

Queremos visitar esta vez otro impresionante rincón de nuestra zona, la Cascada de Las Pisas, caída natural de agua de especial belleza.
 
 
Partiendo de Villabáscones de Bezana y tras haber dejado el coche en el parking de las afueras del pueblo (está prohibido aparcar dentro) un claro cartel anunciador nos encamina hacia nuestro objetivo, justo al lado de la iglesia de portada románica del pueblo.


En seguida nos adentraremos en un frondoso y espeso bosque rico en robles, hayas, avellanos, sauces y acebos por un camino en el que sus hojas multicolores sirven de alfombra infinita.

Oscuridad, sombras y luces nos guían al abrigo de las ramas del emocionante bosque.

 
Muy pronto encontraremos las aguas salvajes que serpentean por el bosque y veremos el primer salto de agua que desciende rabiosa.
 

Desde ese momento el agua clara y pura, será nuestra compañera en forma de virtuosos rápidos o pequeños regueros.


Detente, admira y escucha los colores y sonidos del bosque. Si afinas tus sentidos y la suerte te acompaña posiblemente descubras el rostro de alguno de los animales que allí habita.

En el corazón del gran hayedo o junto al riachuelo podrás encontrar armiños, lirones caretos, comadrejas, gatos monteses o jabalíes. 

Y junto a sus ramas estate avizor al vuelo de azores, mochuelos, búhos o picapinos.

Más fáciles de encontrar en tu camino serán las ranas, lagartos, salamandras y quizás alguna culebra.
 

Tras un suave descenso por un camino perfectamente señalizado y apto para todo tipo de paseante, el sonido abrumador de la caída del agua irá aumentando poco a poco su volumen hasta que aparezca ante ti la espectacular Cascada de las Pisas.

 
Te aconsejamos visites la zona en época de deshielo o de fuertes lluvias para que tu paseo a la cascada no sea en balde. Muchos meses del año la cascada está seca y aunque solo el bosque ya hace merecer la pena la excursión, parece que sin el premio final del bello salto de agua en acción, el viaje se queda cojo.
 
 
Finalizamos con un consejo que sabemos cumplirás: Disfruta y Respeta.

Vídeo: Andrés Serna 2013
Fotos: Andrés Serna 2013